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Castillo Templario de Jerez de los Caballeros

Resumen rápido
Alfonso IX cedió Jerez a la Orden del Temple hacia 1230, pero la plaza se perdió casi de inmediato: la reconquista definitiva y la donación efectiva llegaron en 1238. Los templarios fortificaron la villa, levantaron la muralla que hoy se conserva en parte y convirtieron Jerez en cabeza de una bailía con más de diez poblaciones dependientes. La célebre leyenda de la "Torre Sangrienta" —más de 60 templarios decapitados en un asedio real— no tiene respaldo documental y sitúa el hecho en el mismo año, 1312, en que un rey de un año de edad habría dirigido el ataque. Lo documentado es que, a diferencia de Aragón, el Temple castellano-leonés entregó sus posesiones sin resistencia armada registrada, y que en 1370 Enrique II cedió la villa a la Orden de Santiago.

Jerez de los Caballeros debe su nombre a las órdenes militares que la gobernaron, y durante generaciones ha cargado con una leyenda mucho más dramática que su historia documentada: la de una matanza de templarios en la torre del homenaje de su castillo. Es, de hecho, la misma leyenda que da forma a uno de los capítulos de mi novela La última guardia, ambientado precisamente en este castillo. La leyenda es real como leyenda —se sigue contando, tiene nombre propio y hasta ha llegado a medios nacionales—, pero conviene separar lo que se cuenta de lo que se puede probar. Al final de este artículo te cuento cómo la trabajé en la novela.

1230-1238: una reconquista que tardó ocho años en cuajar

Alfonso IX de León cedió la villa de Jerez a la Orden del Temple hacia 1230, para asegurar su defensa en una zona fronteriza todavía inestable. Pero la plaza volvió a caer poco después de aquella primera cesión, y no fue hasta 1238, ya dentro de la gran ofensiva de reconquista de Alfonso IX por el oeste de la actual Extremadura —la misma campaña que le devolvió a la Cristiandad Cáceres, Mérida y Badajoz—, cuando Jerez quedó definitivamente en manos cristianas, con ayuda de las Órdenes del Temple y de Santiago. Ese mismo año, 1238, Alfonso IX formalizó la donación de la villa al Temple.

La diferencia entre «prometida en 1230» y «templaria de verdad desde 1238» es menor que la de otros castillos del silo —aquí no hay una permuta ni un cambio de dueño de por medio—, pero conviene precisarla: la primera cesión no se sostuvo, y es la segunda la que de verdad marca el inicio de la etapa templaria de Jerez.

panoramica castillo jerez de los caballeros

La encomienda templaria más importante de Extremadura

Con la villa ya asegurada, el Temple se puso a fortificarla en serio. A la Orden se le atribuye la muralla que todavía hoy rodea buena parte del casco histórico, y la construcción de la iglesia de San Bartolomé. Jerez no fue una posesión templaria menor: se convirtió en cabeza de una bailía —una demarcación administrativa y militar— que agrupaba, además de la propia villa, las poblaciones de Valencia del Ventoso, Burguillos del Cerro, Valverde de Burguillos, Atalaya, La Oliva, Alconchel, Villanueva del Fresno, Cheles, Higuera de Vargas y Zahínos. Es decir: durante más de siete décadas, Jerez fue uno de los centros de poder templario más importantes del oeste peninsular, no una simple guarnición fronteriza.

Panoramica castillo templario jerez de los caballeros La leyenda de la Torre Sangrienta: lo que se cuenta y lo que no cuadra

La versión que circula hoy en webs de viajes es la siguiente: cuando llegó la persecución contra el Temple, un grupo de templarios de Jerez, al mando de su comendador, fray Juan Bechao, se negó a rendirse. Asediados por tropas reales durante días, se refugiaron en la torre del homenaje y resistieron hasta el final. El desenlace, según la leyenda, fue brutal: más de sesenta caballeros y su comendador decapitados, sus cuerpos arrojados desde las almenas. Desde entonces, se dice, la torre lleva el nombre de «Torre Sangrienta», y en noches sin luna todavía pueden oírse los «tristes silbidos» de los templarios caídos, reclamando su cruzada inacabada.

Es una historia poderosa, y por eso se repite. Pero hay un problema de fechas que ninguna de las versiones que circulan resuelve: se atribuye habitualmente el asedio a las tropas de Alfonso XI. Alfonso XI nació en 1311 y fue proclamado rey en 1312 —el mismo año en que el papa Clemente V disolvió oficialmente la Orden del Temple mediante la bula Vox in excelso—. Un rey de un año no dirige asedios. Ninguna fuente documental de archivo —ni proceso judicial, ni crónica coetánea, ni registro municipal— respalda la matanza con fecha, cifra de víctimas o nombre verificable del comendador. Lo que tenemos es una leyenda local con forma de relato de terror, no un episodio documentado.

Lo que sí está documentado, y es más interesante que la leyenda, es el contraste con lo que pasó en Aragón. Allí, castillos como Miravet resistieron un año real de asedio militar, con fecha, cifras de combatientes y capitulación documentada. En Castilla y León, la Corona actuó de forma distinta: los templarios entregaron sus posesiones sin que se registre resistencia armada comparable, y sus bienes pasaron primero a la Corona y, más tarde, a otras órdenes militares. Jerez de los Caballeros encaja en este segundo patrón, no en el primero: es probable que la «Torre Sangrienta» deba su fama a la imaginación popular posterior, no a un asedio real del siglo XIV.

1312-1370: de la Corona a la Orden de Santiago

Disuelto el Temple, sus posesiones en Castilla y León no pasaron de forma automática a otra orden militar, como sí ocurrió en el Reino de Valencia con la creación de Montesa. Jerez quedó primero bajo control de la Corona, y no fue hasta 1370 cuando el rey Enrique II cedió la villa a la Orden de Santiago, que continuó gobernándola y ampliando su patrimonio monumental —de esa etapa son buena parte de las iglesias que hoy forman la ruta turística de la ciudad. Es de la Orden de Santiago, y no del Temple, de donde procede el nombre definitivo de «Jerez de los Caballeros»: la villa de los caballeros de las órdenes militares, en plural, no de una sola.

plano castillo templario jerez de los caballeros

Qué se conserva hoy en el castillo de Jerez de los Caballeros

El castillo forma hoy parte del paseo público de la ciudad, de acceso libre y gratuito. Esto es lo que puedes ver al recorrerlo:

Murallas y torre sangrienta castillo jerez de los caballeros La Torre del Homenaje: la protagonista de la leyenda

Es el elemento más reconocible del conjunto, visible desde buena parte de la ciudad, en el ángulo nororiental del recinto. Conserva una ventana gótica geminada —formada por dos vanos gemelos— y polilobulada, uno de los detalles ornamentales más finos de todo el castillo. Sea o no cierta la leyenda de la matanza, es la torre que todo el mundo pregunta por ella al llegar, así que merece la pena fotografiarla desde varios ángulos: de cerca, para la ventana gótica; desde la distancia, para entender por qué domina el perfil de la ciudad.

patio castillo templario jerez de los caballeros Las murallas y las puertas: lo que queda de seis accesos

El castillo tiene planta pentagonal irregular, adaptada al terreno más escarpado del cerro. El recinto amurallado disponía originalmente de seis puertas defensivas; hoy se conservan completas la Puerta de la Villa —con su característica entrada en recodo, pensada para frenar un ataque directo— y la Puerta de Burgos, con un vano gótico. De las puertas de Santiago y de Alconchel solo quedan restos parciales, y las de Sevilla y La Nueva han desaparecido por completo. La Ruta de los Templarios de la ciudad, gratuita y de unos 1.500 metros, conecta estas puertas con el resto del recinto amurallado.

Un castillo que fue mercado hasta 1950

Quizá el dato más inesperado de todo el conjunto: el recinto del castillo funcionó como mercado de abastos de la ciudad hasta 1950. Es un detalle que rara vez aparece en las guías, y que dice mucho de cómo estos monumentos han seguido formando parte de la vida cotidiana de sus ciudades mucho después de perder su función militar original.

Cómo visitar el castillo de Jerez de los Caballeros

El recinto del castillo es de acceso libre y gratuito, integrado en el paseo público de la ciudad: se puede recorrer sin horario fijo ni entrada. La «Ruta de los Templarios», también gratuita, recorre en aproximadamente 1,5 horas las puertas de la muralla, la Alcazaba y el entorno del castillo, con apoyo de audioguía disponible en la web de turismo municipal.

Si además quieres visitar el resto del patrimonio monumental de la ciudad —las iglesias de San Miguel Arcángel, San Bartolomé, Santa María y Santa Catalina, y el Museo de Arte Sacro—, existe un bono turístico gestionado por el Ayuntamiento: entrada general de 5€ (4€ para estudiantes hasta 25 años y jubilados mayores de 65), con horario de martes a sábado de 10:00/10:30 a 14:00h y por la tarde (16:00-19:00h en invierno, 17:00-20:00h en verano), y domingos solo de mañana. Lunes cerrado. Se recomienda confirmar horarios actualizados en la web oficial antes de la visita.

La Torre Sangrienta, contada como pudo pasar de verdad

Como te adelantaba al principio, esta es la leyenda que da forma a uno de los capítulos de La última guardia, ambientado en el propio castillo de Jerez de los Caballeros. No como el relato de terror sin fecha ni fuente que circula por internet, sino reconstruida con el rigor de quien ha trabajado en inteligencia militar: qué pudo pasar realmente esa noche, y por qué la memoria popular necesitó convertirlo en fantasma antes que en historia.

Preguntas frecuentes

¿En qué año llegó Jerez de los Caballeros a manos del Temple?
Alfonso IX la cedió por primera vez hacia 1230, pero la plaza se perdió casi de inmediato. La reconquista definitiva y la donación efectiva al Temple se consolidaron en 1238.

¿Es cierta la leyenda de la Torre Sangrienta?
No hay respaldo documental. La leyenda atribuye el asedio a Alfonso XI, que en 1312 —el año de la disolución oficial de la Orden— tenía un año de edad. Lo documentado es que, a diferencia de Aragón, los templarios de Castilla y León entregaron sus posesiones sin resistencia armada registrada.

¿Por qué se llama Jerez "de los Caballeros"?
Por las órdenes militares que la gobernaron: primero el Temple (1238-1312) y, desde 1370, la Orden de Santiago, a la que se debe el nombre definitivo de la villa.

¿Qué se conserva hoy del castillo?
La Torre del Homenaje con su ventana gótica geminada, dos puertas completas de la muralla (Villa y Burgos) más restos de otras dos, y el interior ajardinado, que funcionó como mercado de abastos hasta 1950.

¿Se puede visitar el castillo y cuánto cuesta?
El recinto del castillo es de acceso libre y gratuito. Si además quieres visitar las iglesias y el museo de la ciudad, existe un bono turístico de 5€ (4€ reducido) gestionado por el Ayuntamiento.

Paco Pavón

Paco Pavón (Madrid, 1965) es novelista. Militar profesional, desarrolló su carrera en los ámbitos de la información y la inteligencia, y es criminólogo especializado en psicología de la delincuencia. En sus novelas explora el poder, la identidad y la lealtad: La última guardia, A hostias con la vida y A bordo de mí mismo. Biografía completa

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Pablo

    Buenas Paco, la primera foto no es Jerez de los Caballeros.

    1. Paco Pavón

      Buenos días, Pablo. Sí, en efecto, la recreación que realizó la IA es pésima, no se parece en nada. De hecho, voy a cambiarla ahora mismo. Muchísimas gracias por tu visita y por tu comentario. Un cordial saludo.

  2. Silvia Rojo

    ¿Esta foto es del Castillo de Jerez de los Caballeros? No lo recordaba así, la verdad.

    1. Victor

      Hola Silvia, la primera foto es una recreación de como era el castillo de Jerez de los Caballeros en la época templaria. Las otras fotos si que son del castillo en la época actual.
      Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo. Paco.

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